jueves, 16 de marzo de 2017

Concierto de Joyce Di Donato en Berkeley, California.

Fotos: Brooke Shaden

Ramón Jacques 

¿Cómo encontrar paz en medio del caos?  Fue la pregunta que se hizo Joyce Di Donato cuando eligió las arias de su nueva grabación discográfica “In War & Peace: Harmony through music”  (En guerra y paz: armonía a través de la música) con la que que realizó una gira de conciertos por diferentes ciudades estadounidenses, incluida una presentación en el teatro Zellerback Hall, ubicado en el campus de la prestigiosa universidad de California en Berkeley, donde estuvo acompañada por el ensamble barroco Il Pomo d’Oro bajo la conducción, desde el clavecín, de Maxim Emelyanychev   La arias contenidas en el disco, una recopilación hecha por la propia artista que se escuchó en esta velada, corresponden principalmente a compositores como Handel y Purcell y abordan temas como la guerra, la confusión interna y la búsqueda de la serenidad.  En su interpretación vocal la mezzosoprano mostró su maestría y compenetración con arias de operas de Handel, una de sus especialidades, que estuvieron cargadas de intención, expresión y sentimentalismo como en: “Escenas de horror y aflicción” de Storgé de Jephta, en Pensieri, voi mi tormentae de Agrippina, en Crystal streams in murmur flowing de Susanna, en Da tempeste il legno infranto que interpreta el personaje de Cleopatra de Giulio Cesare o en Augelleti, che cantate de la ópera Rinaldo, y ni que decir de la conmovedora y explosiva Lascia ch’io pianga, también de Rinaldo, con la que coronó un soberbio despliegue vocal handeliano.  
Aunque parece ser un compositor que ha abordado poco o nada en escena, la música de Purcell se apega también a su temperamento y sensibilidad, y aquí lo plasmó en arias como el Lamento de Dido de Dido and Eneas o They tell us that you mighty powers de The Indian Queen. Algunas piezas que no se le habían escuchado antes a Joyce Di Donato compuestas por  compositores napolitanos fueron Prendi quel ferro, o barbaro! de la ópera Andromaca de Leonardo Leo y Par che di giubilo de Attilio Regolo de Niccolò Jommelli, que interpretó de manera satisfactoria y buenos recursos vocales, aunque en la primera se le notó incómoda con la tesitura así como tirante y forzada su emisión. A pesar de ello fue un concierto grato y bien concebido por una artista consagrada. La orquesta dirigida por maestro Emelyanychev, se mostró compacta, ligera y en simbiosis con la ejecución vocal, coronando un programa musicalmente variado y rico, en el que ejecutó  en solitario pasajes orquestales como: la Sinfonía de la famosa opera de Emilio de’ Cavalieri,  Rappresentatione di anima e di corpo, la brillante Ciaccona en sol menor de Purcell, pasando por el Tristis est animam mea de Carlo Gesualdo, hasta llegar al Da pacem, domine del compositor estonio Arvo Pärt (1935).  El espectáculo tuvo además un elemento escénico con los bailables al frente de la orquesta, de Manuel Palazzo y una transmisión de fotografías y escenas representativas de conflictos bélicos, al fondo del escenario, con una brillante iluminación en intensos y abigarrados colores, notablemente el rojo, que servían mas de distracción que aporte escénico, francamente un despropósito cuando la música hablaba por sí sola. Por su parte Joyce Di Donato, ubicada en una silla al lado del escenario, con diferentes vestuarios y maquillaje en su cara que simbolizaban sangre estuvo involucrada en todo momento en el espectáculo.

Temporada 2017 – Mozarteum Argentino – Teatro Colón


Celebrando este año el 65º Aniversario de la institución se ofrecerán veinte conciertos en el Teatro Colón. Continuará asimismo el ciclo de Conciertos del Mediodía a realizarse en el Teatro Gran Rex, la actividad en las Filiales del interior del país, el Programa de Becas para jóvenes músicos argentinos, el Atelier en la Cité Internationale des Arts en París y el proyecto mini Aula Mozarteum que lleva la música de cámara a jardines de infantes públicos de la ciudad de Buenos Aires.

FUNCIÓN 1: lunes 24 y miércoles 26 de abril, 20 hs
Orquesta de Cámara de Múnich - Veronika Eberle, violín
PROGRAMA primer ciclo, lunes 24 de abril
WOLFGANG A. MOZART (1756-1791): Sinfonía nº29 en La mayor, K. 201
WOLFGANG A. MOZART: Concierto para violín y orquesta nº4  en Re mayor, K. 218
MAX REGER (1873-1916): Andante lírico para cuerdas (1898)
DAVID FENNESSY (*1976): Hirta Rounds, para cuerdas
FRANZ JOSEPH HAYDN (1732-1809): Sinfonía nº45 en Fa sostenido menor, Hob. I:45 “Los adioses”
PROGRAMA segundo ciclo, miércoles 26 de abril
WOLFGANG A. MOZART  (1756-1791): Sinfonía nº33 en Si bemol mayor, K. 319
WOLFGANG A. MOZART: Concierto para violín y orquesta en La mayor, K. 219
FRITZ KREISLER (1875-1962): Schön Rosmarin -  Liebesleid - Liebesfreud
FRANZ SCHUBERT (1797-1828): Sinfonía nº5 en Si bemol mayor, D. 485

FUNCIÓN 2: lunes 8 y martes 9 de mayo, 20 hs
Venice Baroque Orchestra - Director: Andrea Marcon - Solista: Romina Basso, mezzosoprano
ANTONIO VIVALDI (1678-1741) - Sinfonía en Sol mayor para cuerdas y bajo continuo, RV 146
“In si torbida procela”, aria de la ópera Bajazet, RV 703
Sinfonía en Sol menor para cuerdas y bajo continuo, RV 157
“Gelido in ogni vena”, aria de la ópera Farnace, RV 711
Concierto en Sol mayor para dos violines, cuerdas y bajo continuo, RV 516
“Rompo i ceppi”, aria de la ópera Orlando Furioso
Concierto en Do mayor para flauta directa y cuerdas, RV 443
“Cor mio che prigion sei”, aria de la ópera Atenaide, RV 702
“Vedrò con mio diletto”, aria de la ópera Giustino, RV 717
Concierto en Sol menor para dos violonchelos, cuerdas y bajo continuo, RV 531
“Se lento ancora il fulmine”, aria de la ópera Argippo, RV 697  

 FUNCIÓN 3: lunes 22 y martes 23 de mayo, 20 hs
Javier Perianes, piano
PROGRAMA AMBOS CICLOS
FRANZ SCHUBERT (1797-1828): Allegretto en Do menor, D. 915 - Sonata nº21 en Si bemol mayor, D. 960
MANUEL DE FALLA (1876-1946): Homenaje para “Le tombeau de Claude Debussy”
CLAUDE DEBUSSY (1862-1918): La soirée dans Grenade (Estampes)-La puerta del vino (Preludio – Libro II)-La sérenade interrompue (Preludio – Libro I)
ISAAC ALBÉNIZ (1860-1909):         El Albaysin (Suite Iberia)
MANUEL DE FALLA: El amor brujo, suite para piano

FUNCIÓN 4: lunes 12 y miércoles 14 de junio, 20 hs
Kammerakademie Potsdam - Director: Trevor Pinnock - Solista: Emmanuel Pahud, flauta
PROGRAMA AMBOS CICLOS
FRANZ JOSEPH HAYDN (1732-1809): Sinfonía nº47 en Sol mayor, Hob. I:47
WOLFGANG A. MOZART  (1756-1791): Concierto para flauta y orquesta nº2 en Re mayor, K.314
FRANÇOIS DEVIENNE (1759-1803): Concierto para flauta y orquesta nº7 en Mi menor
WOLFGANG A. MOZART: Sinfonía nº29 en La mayor, K. 201

FUNCIÓN 5: domingo 6 de agosto, 17 hs y lunes 7 de agosto, 20 hs
Orquesta del West-Eastern Divan - Director: Daniel Barenboim - Kian Soltani, violonchelo
RICHARD STRAUSS (1864-1929): Don Quijote, Variaciones fantásticas sobre un tema de carácter caballeresco, Op. 35
PIOTR ILICH TCHAIKOVSKI (1840-1893): Sinfonía n° 5 en Mi menor, Op. 64     

FUNCIÓN 6: lunes 28 y miércoles 30 de agosto, 20 hs
Trío Osmanthys
Carolin Widmann, violín - Marie Elisabeth Hecker, violonchelo - Martin Helmchen, piano
LILLI BOULANGER (1893-1918): D'un matin du printemps (1918)
JOHANNES BRAHMS (1833-1897): Trío para piano y cuerdas nº2 en Do mayor, Op.87
MAURICE RAVEL (1875-1937): Trío para piano y cuerdas en La menor (1914)

FUNCIÓN 7: lunes 11 y miércoles 13 de septiembre, 20 hs
Amsterdam Sinfonietta
Netherlands Chamberchoir
Directores: Candida Thompson y Peter Dijkstra
KNUT NYSTEDT (1915-2014): Immortal Bach
JOHANN SEBASTIAN BACH (1685-1750): Chacona de la Partita para violín n° 2 en Re menor, con líneas corales extraídas de la partitura por Helga Thoene
ARVO PÄRT (*1935): Da Pacem Domine para coro a cappella
DMITRI SHOSTAKOVICH (1906-1975): Sinfonía de cámara, Op.118 a
ARVO PÄRT: Da Pacem Domine para coro y orquesta de cuerdas
GABRIEL FAURÉ (1845-1924): Réquiem en Re menor, Op. 48

FUNCIÓN 8: lunes 18 y jueves 21 de septiembre, 20 hs
Ray Chen, violín - Julio Elizalde, piano
LUDWIG VAN BEETHOVEN (1770-1827): Sonata para violín y piano nº1, en Re mayor, Op. 12 nº1
CAMILLE SAINT-SÄENS (1835-1921): Sonata para violín nº1 en Re menor, Op. 75
EUGÈNE YSAYE (1858-1931): Sonata para violín solo Op. 27 nº4 en Mi menor, “Fritz Kreisler”
MANUEL DE FALLA (1876-1946): Suite popular española (arreglo para violín y piano de las “Siete canciones populares españolas”)
VITTORIO MONTI (1868-1922): Csárdás

FUNCIÓN 9: lunes 23 y miércoles 25 de octubre, 20 hs
Orchestre National du Capitole de Toulouse - Director: Tugan Sokhiev
Bertrand Chamayou, piano
PROGRAMA primer ciclo, lunes 23 de octubre, 20 hs
HECTOR BERLIOZ (1803 – 1869): El  Carnaval Romano, obertura para orquesta, Op.9
CAMILLE SAINT-SÄENS (1835-1921): Concierto para piano y orquesta nº5 en Fa mayor, Op. 103 “Egipcio”
NIKOLÁI RIMSKY-KORSAKOV (1844-1908): Schéhérazade, Suite sinfónica Op. 35
PROGRAMA segundo ciclo, miércoles 25 de octubre, 20 hs
DMITRI SHOSTAKOVICH (1906-1975): Obertura festiva en La mayor, Op.96
Concierto para piano, trompeta y cuerdas en Do menor, Op. 35 - Solista de trompeta: Lucienne Renaudin-Vary
CLAUDE DEBUSSY (1862-1918): El Mar, tres esbozos sinfónicos para orquesta
IGOR STRAVINSKY (1882-1971): Suite del ballet El pájaro de fuego (1919)
  
FUNCIÓN 10: lunes 6 y miércoles 8 de noviembre, 20 hs
Cappella Mediterranea - Namur Chamberchoir
Director: Leonardo García Alarcón             
PROGRAMA primer ciclo, lunes 6 de noviembre, 20 hs
CLAUDIO MONTEVERDI (1567-1643): L´Orfeo, favola in música (1607)
PROGRAMA segundo ciclo, miércoles 8 de noviembre, 20 hs
MICHELANGELO FALVETTI (1642-1692): Il Diluvio Universale (1682)


martes, 14 de marzo de 2017

Temporada 2017 del Teatro Argentino de la Plata

Foto: Geniti

Gustavo Gabriel Otero
Twitter: @GazetaLyrica

El Teatro Argentino de La Plata, dependiente del Ministerio de Gestión Cultural de la Provincia de Buenos Aires, prevé para este año una intensa programación artística que incluirá, entre otras actividades, la primera puesta integral en el país de la ópera Le Grand Macabre de György Ligeti; la visita de Oscar Strasnoy, quizás el mayor compositor argentino vivo, para dirigir el estreno nacional de algunas de sus obras orquestales; la participación de los tres cuerpos estables, Orquesta, Coro y Ballet, para ofrecer Daphnis et Chloé, de Maurice Ravel, con una creación coreográfica original; la versión integral del ballet Raymondade Glazunov-Petipa y la presentación por parte del Centro de Experimentación y Creación (TACEC) del coreógrafo y bailarín congoleño Faustin Linyekula.

TEMPORADA LÍRICA

La temporada lírica se inició con la reposición en el Teatro Colón, en coproducción con ese coliseo, del concierto escénico De Materie (25 y 26/2) de Louis Andriessen, con la dirección musical de Pablo Druker y puesta de Heiner Goebbels. Proseguirá con la presentación en el Coliseo Podestá de La Plata de la zarzuela “La Corte de Faraón”(29 y 30/3) de Vicente Lleó, con concertación de Ezequiel Fautario y régie de Carlos Iaquinta. Con Sergio Martínez, Graciela Oddone, Alberto Jáuregui Lorda, Verónica Díaz Benavente, Sebastián Sorarrain, María Bugallo y Leonardo Plama. Y continuará, ya en la Sala Alberto Ginastera, con “Lucia di Lammermoor” (2, 4, 9 y 11/6) de Gaetano Donizetti, con Silvio Viegas en el podio y dirección escénica de Rita Cosentino; con Oriana Favaro, Dario Schmunck, Fabian Veloz y Emiliano Bulacios. “Le Grand Macabre” (14, 16, 21 y 23/7) de György Ligeti, con la batuta de Tito Ceccherini y la puesta de Pablo Maritano, con el concuerso de Carlos Natale, Hernán Iturralde, Daniela Tabernig, Iván García, Flavio Olivier, Eugenia Fuente y Santiago Bürgi. Por último la reposición de “Otello” (3, 5, 10 y 12/11) de Giuseppe Verdi, con la dirección musical de Carlos Alberto Vieu y la régie de Pablo Maritano, con Enrique Folger, Carla Filipcic Holm y Alejandra Malvino, entre otros.

PROGRAMACIÓN DE BALLET

El Ballet Estable que dirige Maricel De Mitri iniciará sus actuaciones en la Sala Ginastera con “Obertura 2017” (28, 29 y 30/4 y 5, 6 y 7/5), presentada en el marco del 70º aniversario de la creación de la Compañía, que incluye fragmentos de las obras que subirán a escena el resto del año (2º acto de “Giselle”, “La escalera del diablo” de Ligeti –que forma parte del espectáculo “Daphnis et Chloé” ideado por Carlos Trunsky- y el “Grand Pas Hongrois” del 3er. acto de “Raymonda”). Luego ofrecerá el retorno de “Giselle” (4, 5, 6, 10, 11, 12 y 13/8), con música de Adolphe Adam y coreografía de Marius Petipa (repuesta por Martín Miranda) y ofrecerá la primera realización integral en nuestro país de “Raymonda” (22, 23, 24, 29 y 30/9 y 1/10), con música de Alexander Glazunov y coreografía de Marius Petipa (también con reposición deMartín Miranda). Como cierre de la temporada, en diciembre, el Ballet junto a la Orquesta y el Coro interpretarán “Daphnis et Chloé” de Maurice Ravel, con coreografía original de Carlos Trunsky, la dirección musical de Annunziata Tomaro y la preparación del coro de Hernan Sanchez Arteaga.

CICLO DE CONCIERTOS

El Ciclo Anual de Conciertos en la Sala Ginastera comprenderá seis programas diferentes. El 14 de mayo, con la dirección musical de Pablo Druker y la preparación del coro –como en los restantes casos- de Hernán Sánchez Arteaga, se ejecutarán la Sinfonía Nº 4 de Charles Ives (obra maestra del siglo XX que se escuchará por segunda vez en el país), “Lágrimas” (estreno póstumo de esta obra que el Teatro Argentino le había encargado a este compositor local fallecido en mayo de 2016) de Mariano Etkin y laSuite “Rosamunde” de Franz Schubert. El 18 de junio se ofrecerán el Concierto para piano y orquesta Nº 1 de Johannes Brahms y la “Sinfonía fantástica” de Héctor Berlioz. El 20 de agosto, la Orquesta y el Coro, con Tito Ceccherini en el podio, presentarán “Le Martyre de Saint Sébastien” de Claude Debussy –pieza generalmente ausente de nuestras salas de concierto-, el estreno absoluto de “Circulating Ocean” del compositor japonés Toshio Hosokawa y “La Mer”, del mismo Debussy. El 3 de septiembre la Orquesta, el Coro y solistas interpretarán, con la batuta de Paolo Bortolameolli y la preparación del coro de Hernán Sánchez Arteaga, el Concierto para flauta de Karl Reinecke (con la actuación del flautista Marcelo Mancuso) y la Gran Misa en do menor de Wolfgang A. Mozart. El 8 de octubre llegará procedente de Alemania, donde reside, el notable compositor argentino Oscar Strasnoy, quien, siendo más conocido entre nosotros por su música escénica, dirigirá el estreno local de sus piezas orquestales “Y” y “The End”, además de presentar también la Sinfonía en tres movimientos de Igor Stravinsky (muy poco ejecutada en nuestro medio) y las“Cuatro últimas canciones” de Richard Strauss. Por último, el 15 de octubre, en carácter de recordación del 100º aniversario de la Revolución Rusa, la Orquesta y el Coro, con la dirección musical de Pablo Druker, ofrecerán la Cantata “Alexander Nevsky” de Sergei Prokófiev y el Concierto para cello y orquesta Nº 1 de Dmitri Shostakóvich.

FUNCIONES EXTRAORDINARIAS

Los conciertos extraordinarios se iniciarán este 15 de marzo, en el Coliseo Podestá de La Plata, donde la Sección de Cuerdas de la Orquesta Estable, dirigida porNicolás Favero, ejecutará la Serenata para cuerdas de Edward Elgar y “La noche transfigurada” de Arnold Schoenberg. Proseguirán el 19 de mayo y el 25 de agosto, ya en sede propia y en sendas coproducciones con el Teatro Colón, con –respectivamente- la visita del ensamble de percusionistas holandeses “Slagwerk Den Haag” y del pianista británico Nicolas Hodges, quien brindará “Voices and Piano” de Peter Ablinger. Finalmente, el 14 y 21 de diciembre, en la Usina del Arte, de la Capital Federal, la Orquesta afrontará el ciclo integral de Sinfonías de Johannes Brahms.

CENTRO DE EXPERIMENTACIÓN Y CREACIÓN (TACEC)

El Centro de Experimentación y Creación (TACEC) también desarrollará una intensa actividad, que comprenderá música y danza congolesa (5 y 6/4) con Faustin Linyekula; el estreno de la obra escénica/performance “Caravana” (10, 11, 12, 13 y 14/5) de Juan Onofri Barbato y Amparo González Sola; un nuevo proyecto de danza (8, 10, 15 y 18/6) de Luis Garay; la mini-ópera “Atravesar el universo con un hilo” (19, 20, 24 y 25/8) de Marina de Caro; la première de la ópera comisionada por el Centro llamada “Las chanchas” (15, 16, 17, 19 y 20/9), que se basa en la novela homónima de Félix Bruzzone y cuenta con composición de Fabiá Santocvsky y libreto y régie de Emilio García Wehbi y un espectáculo de teatro, performance y danza, denominado “Super Premium Soft Double Vanilla Rich” (6 y 7/10), con dramaturgia y dirección de Toshiki Okada, considerado el mejor artista japonés actual que cultiva estas disciplinas combinadas.

ÓPERA ESTUDIO Y CAMERATA ACADEMICA

El Programa Académico del Teatro, que abarca Ópera Estudio (proyecto de capacitación de cantantes jóvenes) y la Camerata Académica (conjunto para que los instrumentistas se inicien en la práctica orquestal) ha programado también diferentes acciones. Los ocho cantantes que integran Ópera Estudio ofrecerán en la Sala Piazzolla un concierto de cámara (18 y 19/5) en el que interpretarán “Madrigales” (de los Libros 7° y 8°) de Claudio Monteverdi, ofrecerán lieders del romanticismo en el ciclo “Portraits” (16/6, 15/7, 9/9 y 21/10) y representarán la ópera “L´occasione fa il ladro” (26 y 27/8) de Gioacchino Rossini. El Ciclo de Conciertos de laCamerata Académica incluirá presentaciones en la Sala Piazzolla el 27/5, 25/6, 14/10 y 25/11.

ESCUELA DE ARTE Y OFICIOS (TAE)

La Escuela de Arte y Oficios (TAE) prevé realizar numerosos espectáculos, exposiciones y cursos. Entre los primeros, se realizarán en la Sala Urdapilleta y otrosespacios alternativos la reposición de la obra teatral “New Balance” (abril) de Claudia Billourou; la experimentación sonora “Sonorama” y la obra teatral “Guardarropas” de Rosario Alfaro (mayo); la pieza teatral “Protection” de Anja Hilling y la performance “Sincro” (junio); el show performático con banda platense “Escenografía para bandas” (julio); la video-instalación performática “Cine expandido” y el “Proyecto 1” de teatro de Su Morales (agosto); la obra teatral “Im In Your Base Killing Your Dudes” (“Estoy en tu base matando a tus amigos”) a cargo de Claudia Billourou, Gustavo Basso, Gonzalo Monzón y alumnos y la pieza teatral “Herodes Reloaded”, con dirección de Emilio García Wehbi y montaje de alumnos (septiembre); el “Proyecto 2” de teatro de Victoria Hernández y la pieza teatral “Chinoise”, con dirección de Emilio García Wehbi y montaje de alumnos (octubre) y la obra de teatro/performance “Proyecto 3”, con dirección de Gonzalo Monzón y participación de Florencia Alonso, y la ópera/performance “Proyecto 4” de Alejandro Bonatto, con dirección de Emiliano Adrián Rodríguez (noviembre).

jueves, 9 de marzo de 2017

9ª de Beethoven con la Orquesta Sinfónica de San Diego

Foto: Jesse Willems

Ramón Jacques

El tiempo se agota y la Sinfónica de San Diego no ha elegido a su próximo director musical, lo cual parecer irónico si se considera que uno de los frecuentes directores invitados en recientes temporadas, ha sido el maestro holandés Edo de Waart, quien además de haber rendido buenas cuentas en cada una de sus apariciones locales, con su mano segura y experimentada, parecer darle profundidad y personalidad a una agrupación que hoy carece de ello. La relación entre de Waart y los músicos y lo que transmite al público, esta allí frente a la impávida mirada de la directiva que no se anima a tomar una decisión. Por si fuera poco, de Waart está por concluir su gestión al frente de la Orquesta Sinfónica de Milwaukee, lo que allanaría aun más el camino para su llegada definitiva a San Diego. Directores de orquesta van y vienen, pero es evidente que al día de hoy, solo el maestro holandés ha logrado establecer una legítima conexión emotiva y musical con los músicos. Como introducción a una de las obras corales más conocidas del repertorio, se escuchó la breve composición orquestal  Three places in New England  (Orchestral Set No. 1) del estadounidense Charles Ives, un recorrido imaginario por diversos lugares de la región de Nueva Inglaterra, con una orquestación serena y accesible, cargada de suaves tonalidades como de explosivos pasajes que incitan a la meditación y que suscitan emoción del publico con una orquesta que sonó uniforme.  La 9ª Sinfonia de Beethoven, tuvo como invitado al extenso coro San Diego Master Corale, con mayoría de voces femeninas, y cuatro solistas, con muy buen desempeño de las voces femeninas, como el de la soprano Erin Wall quien ofreció conmovedora musicalidad y color vocal, así como el de la mezzosoprano Renée Tatum oscura, enérgica e impetuosa en su interpretación.  Barry Banks posee un colorido y grato timbre, pero la ligereza y poco espesor en su proyección hizo que pasara inadvertido y su voz fue literalmente tragada por la masa musical. Por su parte el bajo barítono Nathan Berg estuvo muy discreto y pareció estar fuera de estilo y sincronía. De Waart dirigió con atención a cada detalle, determinación e intención en cada uno de sus movimientos en el podio. Con adecuada dinámica fue cincelando con claridad cada una de las ideas de la obra.  En particular la sección de cuerdas se escuchó comprometida y envuelta en la música. La incógnita ahora y durante el resto del año continuara siendo ¿Quién será el próximo director titular de la orquesta? 

lunes, 6 de marzo de 2017

El Réquiem de Verdi en la Gran Ópera de Houston

Fotos: Lynn Lane

Lorena J. Rosas

Después de las representaciones de Nixon in China, ópera que le fuera comisionada al compositor estadounidense John Adamas por la Gran Ópera de Houston, donde fue estrenada hace treinta años (el 22 de octubre de 1987) y que se ha convertido en una pieza fundamental del repertorio operístico moderno, la actual temporada de este importante teatro texano continuó con el Réquiem de Verdi.  Tal parece que con el paso del tiempo, esta obra maestra se asocia más al ámbito de las orquestas sinfónicas y las salas de concierto que al de los teatros de ópera. Lo sorprendente es que esta vez su elección no haya venido a redondear la temporada, sino a sustituir el segundo montaje escénico del año, que históricamente se programa siempre en estas fechas. Una incógnita que solo la dirección del teatro podría responder. Sea cual fuere la razón, el Réquiem es una obra anhelada y bienvenida por cualquier amante de la música. Lo que hizo diferente esta versión sobre otras, es que la compañía involucró a todas sus fuerzas artísticas, con más de180 miembros del coro y la orquesta, doce trompetas en lo más alto del teatro, y una cuidada selección de cuatro solistas, todos bajo la batuta del maestro Patrick Summers
Con coro y solistas colocados sobre el escenario y la orquesta en el foso, la sala del Wortham Theater se inundó de los vigorosos ritmos y las sublimes melodías que contiene la partitura, hasta alcanzar los profundos contrastes dramáticos de los sentimientos de pérdida y miedo con los esperanza y alegría;  y si se logra tocar fibras y conmover al público, como sucedió en esta vela, la compañía debe anotarse como un éxito rotundo. Los solistas llenaron los requisitos para estar presentes aquí, como Angela Meade, soprano de colorido y brillante voz, muy delicada en los pianos hasta su culminante y admirable Libera me. La mezzosoprano Sasha Cooke se caracterizó más por su color oscuro, refinamiento y expresividad que por fuerza, y el tenor Alexey Dolgov exhibió suavidad en su canto y el brío para atravesar la masa musical, así como firmes agudos  en el Ingemisco.  El bajo Peixin Chen, hasta hace poco perteneciente al estudio del teatro, mostró una voz con profundidad y fibra, aunque un poco contenida en comparación con los otros solistas y por momentos carente de efusividad. Patrick Summers, logró encontrar conjunción y balance entre todo el conjunto artístico con adecuados tiempos, pero mencionar que en los breves pasajes en los que pareció descarrilarse acelerando  las velocidades, parecería una nimiedad dentro del contexto general. Al final, el resultado que más importó fue la sensación de satisfacción que quedo flotando en el aire. 

Tryptych – The Musical World of Hieronymus Bosch, Toronto.

Giuliana Dal Piaz

Toronto, 3-III-2017. Trinity-St. Paul’s Centre, 3 y 4 de Marzo. Temporada 2016-17 del ensemble de música antigua “The Toronto Consort”. Ensemble invitado: CAPPELLA PRATENSIS  desde ’s-Hertogenbosch, en los Países Bajos: tenores Olivier Berten y Peter de Laurentiis, superius Stratton Bull (también director del conjunto) y Andrew Hallock, contratenores Pieter De Moor y Lior Leibovici, bajos Lionel Meunier y Pieter Stas.

El título de este concierto despista notablemente al público: una vez en la sala, nos damos cuenta que Hieronymus Bosch es sólo un pretexto para la presentación del grupo polifónico Cappella Pratensis, ya conocido en varios países tanto de Europa como del mundo, y más aún en los Estados Unidos orientales. Viene sin embargo de la ciudad holandesa de ’s-Hertogenbosch, en el Brabante septentrional, la misma en que naciera y de la que tomara su apellido el gran pintor renacentista Bosch (cuyo verdadero nombre era Jeronimus van Aken). La cartelera y el programa de sala del concierto exhiben de hecho una reproducción del “Concierto en el huevo”, cuyo retablo original se ha perdido y que conocemos gracias a la copia que existe en el Musée des Beaux Arts en Lille. Es comprobada, más ambigua, la fascinación de Bosch para la música: el pintor disemina detalladas representaciones de instrumentos y ejecuciones musicales por toda su obra, pero de manera que es poco definir irreverente. El propio “Concierto en el huevo” mencionado, repleto de simbolismos y alusiones esotéricas, ve la participación de un fraile y de un grupo de aldeanos, representantes de esa “fauna humana” muy especial, entre deforme y grotesca, que pulula en la obra del pintor más inquietante del Renacimiento. Un detalle significativo: Hieronymus Bosch pertenecía a la Cofradía de Nuestra Ilustre Señora de la ciudad, que todos los miércoles participaba en una misa de homenaje a la Virgen, y Pierre de la Rue, el más renombrado compositor en la Corte de Hasburgo-Burgundia, fue miembro externo de la Cofradía por casi treinta años. Bosch y de la Rue se habrán seguramente conocido...

Por anteriores conciertos del Toronto Consort, el público se hubiera esperado cuando menos la proyección de unas imágenes de trípticos de Bosch. En cambio, sólo un gran atril giratorio en leño campeaba en el medio del escenario, con encima el código polifónico del cual leían los ocho cantantes. Y a final de cuentas el programa era una Misa solemne en la que se alternaban, a piezas desde la Missa cum Jocunditate de Pierre de la Rue (el Kyrie, el Gloria, el Credo, el Sanctus, el Agnus Dei y el motete final Gaude Virgo mater Christi), cantos escogidos desde los tres manuscritos para el Ordinarius de la Misa que la Cofradía había encargado al famoso editor musical Petrus Alamire.

La Cappella Pratensis (forma latina para indicar “des prés”, es decir “de los prados”) saca su nombre del gran compositor francés Josquin Desprez – famoso en su época en toda Europa, al punto que Martin Lutero lo definió “el dueño de las notas” y que fue también apodado “el Miguel Ángel de la música” – a cuyas obras sacras y profanas y a cuya práctica de ejecución se inspiran los miembros del ensamble polifónico: esto explica no sólo la selección del programa sino también el único atril gigante para la gran partitura en común, exactamente como se acostumbraba en tiempos de Desprez. La Cappella no sólo utiliza la notación original sino que también adopta la peculiar pronunciación latina utilizada en Brabante en la época. Además de exhibirse en conciertos, los 12 integrantes de la Cappella (sólo ocho de ellos están actualmente de gira en Canadá) se dedican a la formación de nuevos jóvenes cantantes, con masterclass, cursos en las Universidades de Harvard y de Boston, y cursos de verano en el marco del Festival Laus Polyphonie en Amberes. Colaboran finalmente con las Universidades de Leuven y de Oxford a la digitalización y valorización de todas las fuentes musicales llegadas hasta nosotros a través de las publicaciones de Petrus Alamire.

El ensamble es uno de los mejores que me haya tocado escuchar: todas las voces son excelentes, en especial el superius Andrew Hallock, que también dirige a sus compañeros de una manera casi inadvertida, y el tenor Peter de Laurentiis, que sostiene de manera muy eficaz el obstinado continuo melódico, en una serie di variaciones rítmicas que oscilan ininterrumpidas entre el Sol y el Re La absoluta precisión del contrapunto y de la polifonía, la alternancia de pasos a tres, cuatro o cinco voces, el triunfal motete final que enumera las siete alegrías de María, son como olas que van y vienen, se inflan, se elevan y refluyen armónicamente a la playa. El público de Toronto Consort ha aplaudido entusiasta a la Cappella Pratensis, que ha concedido el encore de un hermoso Motete de Josquin Desprez. 

domingo, 5 de marzo de 2017

Lucia di Lammermoor en el Palacio de Bellas Artes, México D.F.

Irina Dubrovskaya
Luis Gutiérrez Ruvalcaba
Lucia di Lammermoor regresó al Palacio de Bellas Artes después de diez años. En esta ocasión se importó la producción que Enrique Singer hizo originalmente para el Teatro Bicentenario de León. El director de escena coloca la acción durante la época, fines del siglo XVII, en la que Walter Scott pensó para The Bride of Lammermoor, novela de la que deriva el libreto de Salvatore Cammarano; aunque ubica la acción en Europa continental, me atrevería a decir en los Países Bajos. La escenografía, diseñada por Philip Amand quien también diseñó la iluminación, se basa en la presencia intermitente de pinturas que “parecen” ejecutadas por maestros flamencos; la producción se beneficia de que escenógrafo e iluminador coincidan pues esto evita contradicciones visuales.  De hecho, la boca de escena se enmarca como sugiriendo un gran cuadro. El vestuario diseñado por Estela Fagoaga corresponde a la época y localización mencionada.
Desde la breve introducción Singer revela la culminación de la ópera al mostrar en un nicho al fondo del escenario una figurante que simula el estado de locura ensangrentado de la protagonista, a la que amenazan tres sombras propias más del Macbeth escocés que de la planicie del norte de Europa. Extrañé no ver a Lucia bañada en sangre y empuñando su daga asesina durante la escena de locura pues Singer decidió dejar la caracterización a la figurante colocada en el mismo nicho de la introducción. A lo largo de la ópera los miembros del coro toman posiciones estáticas que simulan lo mostrado en las pinturas que bajan y suben continuamente en la escena; no faltará quien diga que los cuadros son los que se parecen a los cuadros plásticos formados por el coro. En mi opinión, pese al cambio de ubicación de la acción, Singer narra literalmente la historia, algunos dirían tradicionalmente, sin distorsionarla, pero sin ofrecer algo diferente.
Irina Dubrovskaya canta el papel de Lucia por primera vez en su carrera. La soprano siberiana tiene una hermosa presencia escénica y una voz bonita; aunque cantó la mayoría de las notas, su capacidad de transmitir alguna emoción que pudiese existir tras las mismas fue inexistente. En ningún momento se vio enamorada de Edgardo, se sintió amenazada y sometida por Enrico y, mucho menos, privada de cordura. Edgardo es un papel emblemático y muy querido de Ramón Vargas, ya que fue el de su debut no programado en el MET sustituyendo de último momento a Luciano Pavarotti. Esta noche no fue la mejor del tenor. Su voz sufrió varios quiebres en sus dos arias y se escuchó sin el brillo que la caracterizaba hasta hace poco.
Juan Carlos Heredia es un barítono que ha ganado muchos premios de canto en México y es miembro del Estudio de Ópera de Bellas Artes. Su desempeño como Enrico incrementó mi convencimiento de que los premios en los concursos de canto no son el mejor termómetro para medir la calidad y el potencial de un cantante. Los hermanos estuvieron en el mismo nivel de interpretación tanto actoral como vocal, es decir poco convincente en mi opinión. En el pasado reciente era usual cortar la primera escena del acto III en la que se presenta el encuentro entre Edgardo y Enrico; en esta ocasión también se eliminó, afortunadamente pues se evitó exponer aún más a ambos cantantes.
El bajo venezolano Ernesto Morillo cantó adecuadamente el rol de Raimondo, uno de los menos lucidores de la escuela belcantista. Por cierto, al principio vestía un hábito que recordaba el dominico y al final uno que pudiese ser el de un benedictino. No cupo duda que este Bidebent fue un hombre de iglesia. Gabriela Flores como Alisa, Leonardo Joel Sánchez como Arturo y Gilberto Amaro como Normanno cumplieron con su tarea. Srba Dinic tuvo una buena función como director concertador. En la orquesta destacó la fina interpretación de primer flautista Aníbal Robles durante la escena de la locura, aunque los cornos que se escuchan al inicio de la introducción sonaron inseguros. El coro, preparado en esta ocasión por Luigi Taglioni, tuvo una función espléndida.
Puedo afirmar sin ruborizarme que lo mejor de la función de hoy fue el coro.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Entretien avec Damien Guillon, contre-ténor

Foto: Michel Garnier

Suzanne Daumann

SD :Bonjour, et avant tout merci de me recevoir. Damien Guillon, vous voulez bien me retracer votre chemin professionnel jusqu’à cette résidence à l’Opéra de Rennes ?

DG : Volontiers. Je suis, vous le savez peut-être, originaire de Rennes. J’ai donc commencé à chanter à la Maîtrise de Bretagne. À l’époque, le collège de l’Adoration proposait des horaires aménagés, si bien qu’on pouvait par exemple avoir une répétition entre un cours de math et un cours d’anglais… On avait aussi un concert pratiquement toutes les semaines. On a aussi participé à des concerts avec d’autres ensembles et aussi à des productions de l’Opéra de Rennes, j’ai par exemple chanté un des trois garçons dans la Flûte Enchantée.

SD : Et comment avez-vous eu l’idée d’intégrer la Maîtrise ?

DG : Ma mère chantait dans la chorale de l’église Notre Dame, et je venais souvent aux répétitions avec elle. Le chef de chœur trouvait que j’avais une jolie voix et m’a donc encouragé de tenter le concours d’entrée. En fait, j’ai toujours chanté, tout petit déjà, cela m’est tout à fait naturel.

SD : Il y a donc une audition pour intégrer une Maîtrise?

DG : Oui, cela se passe comme ça. Ensuite, après le bac, j’ai continué mes études au Centre de la Musique Baroque de Versailles. Là, c’était formidable, le Centre met à disposition des salles de répétition aux ensembles qui se produisent dans les spectacles, et nous, on avait droit d’assister à ces répétitions. J’ai ainsi pu voir travailler tous les grands chefs de musique ancienne, Hervé Niquet, Vincent Dumestre, Philippe Herreweghe.

SD : Vous aviez déjà trouvé votre voix de contre-ténor ? Comment cela s’est-il passé?

DG : Oui, j’ai eu une place d’alto. En fait, j’ai mué assez tôt, j’avais treize ans et j’étais justement en train de répéter pour la Flûte Enchantée. Il y avait un autre garçon qui a préparé le rôle, mais au final j’ai pu le chanter. Ensuite, j’ai continué à chanter avec le chœur de la Maîtrise, avec les barytons, mais j’avais gardé l’habitude d’utiliser assez facilement ma voix de tête et de chanter assez haut. Et le chef de chœur m’a entendu et il a trouvé qu’il y avait une voix d’alto à développer. J’ai donc intégré le Centre de Musique Baroque de Versailles en tant qu’alto.

SD : Cela n’est pas ouvert à tout le monde non plus, j’imagine, il doit y avoir des auditions d’entrée?

DG : Effectivement. En fait, il y a quinze étudiants sur trois années, et ce n’est que quand un étudiant sort, que se libère une autre place. L’année où je suis rentré, il n’y en avait qu’une… À Versailles, j’ai étudié le chant choral, mais aussi le travail de soliste ; la plupart des gens à Versailles deviennent choristes. Ensuite, j’ai étudié deux ans à la Schola Cantorum de Bâle, auprès d’Andreas Scholl, et à force de rencontres et par le bouche à oreille, j’ai eu mes premiers engagements de soliste et tout est parti comme ça.

SD : Et donc maintenant le Banquet Céleste. Comment est né cet ensemble ?

DG : La direction d’orchestre m’a toujours intéressé, et avoir mon propre ensemble, cela a toujours été un de mes rêves. Le Banquet Céleste s’est développé assez naturellement. Au fil des ans, j’ai rencontré suffisamment de musiciens qui m’ont dit de les appeler quand j’aurais besoin d’eux. On a commencé avec un tout petit effectif de musique de chambre, et récemment, on a fait notre premier opéra ici, Acis et Galathée de Händel, avec un effectif bien plus conséquent.

SD : C’est donc un ensemble assez variable?

DG : Oui, les musiciens sont tous free-lance, et selon les besoins du programme, j’appelle les musiciens dont j’ai besoin.

SD : Quand vous êtes ici, à l’Opéra de Rennes, et vous voyez l’Orchestre Symphonique de Bretagne qui répète ici, cela vous arrive d’être jaloux de leurs conditions de travail ?

DG : rires Oui et non… Bien sûr, cela doit être confortable, d’avoir une salle de répétition, un bureau administratif, une certaine sécurité matérielle. Mais nous sommes libres de décider de notre programme… Ce que je leur envie vraiment, c’est le temps de répétitions. Nous devons parfois restreindre nos répétitions, parce que cela serait tout simplement trop cher de faire venir tout l’ensemble pour trois jours avant une représentation. Souvent, nous devons nous contenter d’un petit raccord dans la salle avant le concert. Et il est vrai que nous sommes dans une certaine précarité financière, nous devons chaque année prouver notre droit d’exister en quelque sorte.

SD : La résidence ici, à l’Opéra de Rennes, justement, cela vous apporte un peu plus de confort?

DG : Oh, oui, pour nous c’est très précieux. Nous avons, pour la première fois, une maison pour ainsi dire. L’Opéra de Rennes met à notre disposition un bureau, des salles de répétition et, grâce à la résidence de l’ensemble Mélisme(s), nous avons pu créer ensemble un poste administratif, qui consiste en deux mi-temps. Et L’Opéra de Rennes programme aussi nos spectacles, bien sûr, et Alain Surrans nous est d’un précieux secours, il nous a ouvert bien des portes.

SD : Quels sont les prochains projets ?


DG : En février, nous allons enregistrer un CD avec des airs de Frescobaldi, des choses rarement entendues, en petit effectif, et à l’automne nous allons donner ici « Maddalena ai piedo di Cristo », de Caldara, et j’espère pouvoir l’enregistrer aussi.